HISTORIA, MONOLOGO, DIÁLOGO, EXPERIENCIA

Todo lo que hacemos, cómo nos comportamos, nuestras decisiones, cómo vestimos... todo, absolutamente todo cuenta algo de nosotros.
Entender la historia que queremos contar depende plenamente de nosotros mismos.
El modo de explicar esta historia también. Elegimos la manera de contarlo y el medio para hacerlo.

El porqué de elegir un color para vestirnos cada mañana también depende del estado de ánimo en el que nos encontremos y el que queramos potenciar. Nuestro subconsciente nos dicta, a veces mediante la moda, otras en función de nuestras posibilidades, otras dependiendo de nuestras preferencias, pero siempre haciendo honor a una historia.

La historia es nuestro monólogo manifestándose. Lo que nos contamos expuesto a todos (o lo que ocultamos). De cualquier modo va a ir combinado también con nuestra actitud. Y cuando obtenemos respuesta externa, se inicia el diálogo... Desde fuera se puede entender lo que queremos expresar, o no.

Pero las respuestas también aportan datos a nuestra forma de ver el mundo.
Van creando experiencias enriquecedoras para seguir configurando la historia de nuestras vidas.